La balleza azul: el animal más grande del mundo

La ballena azul pertenece al tipo de ballenas barbadas, son ballenas muy grandes que pueden medir hasta 108 pies y pesar alrededor de 190 toneladas.

La ballena azul es la más grande de todas las ballenas del mundo, de hecho, es el animal más grande en el mundo. Sin embargo, es también muy delgada, debido a la longitud de su cuerpo, que permite que todo el peso se distribuya uniformemente. Como resultado, la ballena azul puede moverse rápidamente en el agua.

Para ayudarse con el movimiento las ballenas azules tienen aletas muy largas, con un promedio de 10 a 13 pulgadas de largo cuando están completamente desarrolladas. Son capaces de moverse a una velocidad de cerca de 30 millas por hora en el agua cuando quieren aunque, un ritmo normal para estas ballenas, será de 12 millas por hora.

Comportamiento

No encontrarás a las ballenas azules en grupos muy a menudo. Estas ballenas tienden a ser los solitarios del mundo de las ballenas. A veces verás un par de ellos, pero no más que eso. La mayor parte del tiempo serán una madre y su bebé. A veces, sin embargo, pueden aparecer formando grandes clanes. Probablemente debido a la abundancia de alimentos en una región.

Sólo pueden permanecer bajo el agua durante unos 20 minutos antes de salir a la superficie para tomar aire. Como resultado, son muy a menudo observados por los interesados en ver al animal más grande del mundo.

Dieta / Alimentación 

La ballena azul consume grandes cantidades de kril y otras pequeñas formas de vida en el océano cada día. Tienden a buscar calamares, y se alimentan de él solo cuando es abundante. En promedio, una ballena azul consume alrededor de 8.000 libras de comida cada día, si está disponible.

Alimentar a un bebé ballena azul es un trabajo de tiempo completo, pueden consumir entre 100 y 150 litros de leche de su madre cada día.

Distribución
Existen muchas subespecies de ballena azul, por lo que a menudo se confunden con otros tipos de ballenas. Las encontrará principalmente en los océanos Atlántico y Pacífico. Algunos han sido identificados a lo largo del Océano Indico. Solían encontrarse en todos los cuerpos de agua de océanos del mundo, pero las cifras han caído demasiado abajo.

Reproducción

Las ballenas azules tienen una temporada larga cuando se trata del proceso de reproducción. Se inicia a finales del otoño y se extiende hasta el invierno. No tenemos mucha información sobre el proceso usado para encontrar pareja. Las hembras maduran a cerca de los 10 años de edad y los machos alrededor de los 12 años de edad. Una hembra va a tener una cría cada dos o tres años. Las crías miden cerca de 23 pies de largo al nacer y pueden pesar hasta tres toneladas.

Conservación

Esfuerzos de conservación han estado en vigor para la ballena azul desde mediados de la década de 1960. Los números ahora son de alrededor de 12.000 individuos. Algunos expertos creen que puede haber más de ellos en el océano. Esto se debe a algunos posibles avistamientos a lo largo de la región del Ártico, donde una vez fueron muy comunes. Una ballena azul puede vivir una vida muy larga, de hasta 80 años en la naturaleza si estos esfuerzos de conservación se siguen.

Interacción Humana

Las interacciones con los seres humanos han cobrado un precio muy alto para la ballena azul. Los números que se cazaban eran tan altos que la ley tuvo que intervenir, y gracias a la protección que se llevó a cabo en 1966 no fueron llevadas a la extinción. Sin embargo, con números tan bajos le ha sido muy duro volver a levantarse.

El animal más viejo del mundo es un tiburón

Los tiburones de Groenlandia (Somniosus microcephalus) se distribuyen en buena parte del Atlántico Norte. Miden hasta cinco metros de largo cuando son adultos y pueden encontrarse a más de 1.800 metros de profundidad. Pero lo más sorprendente es que pueden llegar a vivir al menos 400 años y alcanzan la madurez sexual a los 150. Eso los convierte en los vertebrados más longevos de la Tierra, según indica un estudio publicado en la revista Science. Los mecanismos que lo hacen posible, sin embargo, son un misterio.

“El tamaño es una cuestión clave: cuanto más grande eres, más lento es tu metabolismo, así que los animales grandes como las ballenas, elefantes y tortugas gigantes consiguen hacerse muy mayores”, explica John Fleng Steffensen, profesor de Biología Marina de la Universidad de Copenhague (Dinamarca) y uno de los autores del estudio. Por ejemplo, la longevidad de la ballena de Groenlandia o ballena boreal (Balaena mysticetus) es de 211 años. Algo parecido podría sucederle al tiburón de Groenlandia.

Sin embargo, fuera de los vertebrados, el animal que ostenta el récord de edad es la almeja de Islandia (Arctica islandica), que vive 507 años. Tiburón, ballena y almeja. Tres animales de los más longevos viven en las frías aguas del norte. ¿Casualidad? Steffensen encuentra la siguiente explicación: “La almeja y el tiburón son de sangre fría, es decir, de la misma temperatura que el ambiente. Sabemos que los tiburones se encuentran en aguas con temperaturas entre -1 y 7 ºC y que la tasa metabólica en los animales con sangre fría desciende un 50% con 10 grados menos de temperatura”. El tiburón de Groenlandia podría beneficiarse, por tanto, de esas dos circunstancias: tamaño y temperatura.

Tampoco queda claro si un crecimiento tan lento como el que experimenta -un centímetro al año en longitud- beneficia o perjudica a este escualo, aunque Steffensen se decanta por lo segundo: “Las hembras tienen que llegar a los 400 centímetros para ser maduras, así que no sólo son los vertebrados que más viven sino los que son adolescentes durante mayor tiempo”.

Ojos que revelan la edad

Los métodos tradicionales para determinar la edad de las especies involucran el análisis de tejido calcificado, una característica escasa entre los tiburones de Groenlandia. De modo que para conocer la edad de esta especie, los investigadores que realizaron el estudio aplicaron técnicas basadas en la identificación de isótopos de carbono sobre el cristalino de los ojos de 28 hembras (de entre 81 y 502 centímetros).

En los vertebrados, el núcleo del cristalino está formado por proteínas metabólicamente inertes. En el momento del nacimiento todas sus proteínas ya están prácticamente sintetizadas, por lo que puede usarse como referencia para detectar la pérdida de carbono 14 (uno de los isótopos de este elemento químico) y así conocer la edad. Los animales fueron capturados para tal fin y devueltos al mar inmediatamente después. La media de edad de los ejemplares analizados es de 272 años, pero los dos de mayor tamaño -493 y 502 centímetros de longitud- tenían aproximadamente 335 y 392 años, respectivamente.